¿De verdad?

Un día que me pidieron usar mis pinturas.
Muchas ideas y convicciones que tenemos de lo que es la escuela, de su función, y de cómo contribuye al desarrollo intelectual y emocional de los niños y jóvenes, son creencias arraigadas en la cultura y mentalidad colectiva. Hasta el más pintao tiene una versión del cuento de Caperucita Roja, y ni se diga de nuestras nociones sobre cómo son los habitantes de cada país, y hasta por regiones. Que si los británicos son flemáticos, los andaluzes vagos, los norteamericanos no tienen cultura, los franceses creídos. Estas creencias tienen algo de valor, por burdas que sean. Son un primer borrador para entender la diversidad del mundo que nos rodea y sus habitantes. Estos llamados midwife tales, o cuentos de vieja, son entretenidos, y rascando, a veces sale a relucir alguna verdad en la que se han establecido, otras son simple superstición, opiniones infundadas de aquellos que no han estudiado ni investigado el tema con honestidad.
¿A dónde voy? A refutar el típico dicho de que los niños, en la escuela, en compañía de otros niños diferentes, se espabilan, y aprenden a valerse por sí mismos, a defenderse, a superar obstáculos, a establecer amistades sólidas, a desarrollar su personalidad y a ser ciudadanos de provecho el día de mañana.
Hay quien discute la validez de la educación en familia arguyendo que la escuela es el entorno ideal para proveer de conocimientos académicos, porque es donde se encuentran los especialistas en diferentes asignaturas. Si establecemos una defensa de por qué en otro escenario, como el homeschooling, las necesidades académicas pueden cubrirse, nos cambian la pelota de campo, y nos alegan que en la escuela es donde únicamente puede crecer emocionalmente el niño, porque si lo sacamos de la escuela, nunca podrá desenvolverse en el mundo real.
Primero tenemos que entender que la mayoría de nosotros hemos ido al colegio, y aquí estamos, ¿no? A todos nos han pegado, o nos han hecho burla, o nos han robado el bocadillo, y ahora de adultos no tenemos complejos ni malos rollos. Y no sólo, pero tuvimos amigos, novietes, compis, profes, y personas a quienes conocimos y que puede que aún estén en nuestras vidas. Igual que no olvidamos las experiencias espantosas, también recordamos los momentos estelares.
Pero este argumento tiene varias falacias que voy a procurar clarificar.
1. La escuela, desde hace unos años a esta parte, ha establecido su propia realidad. Hace no mucho y en gran parte del mundo, las escuelas, si las había, eran pequeñas, no había un gran número de niños en ellas. No todos permanecían muchos años en ellas ni proseguían sus estudios. Hace poco que las escuelas se han extendido a casi todos los niños y jóvenes en la mayoría de los países industrializados. Aún así, hay muchas regiones donde las escuelas siguen siendo pequeñas, los alumnos no muchos y de edades variadas.
2. Es cierto que el hombre aprende cuando se confronta a situaciones que lo retan, cuando se ve en la obligación de superar obstáculos. Pero el pretender que la escuela es la única institución capaz de proveer a los niños y jóvenes con este tipo de obstáculos que nos hacen crecer, es falso e indignante. Lo opuesto también es falaz. El que la escuela no sea la única donde las personas se desarrollen emocional e intelectualmente, no significa que nadie pueda crecer dignamente dentro de ellas.
3. Para algunos niños y jóvenes, es obvio que la escuela les daña profundamente. Pero el humano tiene una capacidad enorme de sanar estas heridas, así como otras de abuso de cualquier índole. El que nosotros mismos hayamos compensado lo negativo, sanado las heridas, y salido victoriosos de estas afrentas, no es, de nuevo argumento que establezca la escuela como lo  estrictamente necesario ni lo único posible para llegar a donde estamos hoy en día, si es que nos consideramos personas centradas y asistimos a la escuela en el pasado.

Decir por el contrario, que ninguna escuela es óptima, sino que todas son campos de concentración, es el otro extremo, también ridículo. Es algo que pensamos los homeschoolers, o algunos homeschoolers, igual que otros piensan que somos sobre protectores, y que criamos niños burbuja. Seriamente, la escuela es tan sólo otra opción, y el que la tenga por única, es un ignorante. No se puede negar la realidad del ambiente social de las familias que educamos en casa. Sólo pensad en todo lo que no es la escuela en las demás familias, abarca una gran realidad también, ¿no? ¿En vacaciones no existe una realidad en la que crecer? Y no es porque veraneen cuarenta niños de una misma edad. Si recordáis las series que veíamos en el verano, algunas basadas en los niños y jóvenes de vacaciones, veréis que en esos episodios había conflictos, relaciones sociales, problemas, momentos inolvidables. Porque eso lo hay donde hay un humano. La persona lleva la sociabilidad intrínseca, y cualquier ambiente de interacción, sea con otra persona o con cien, es una ocasión de practicar y aprender las normas sociales.

Un número amplio de niños de la misma edad en una clase, con un profesor al frente, no es garantía de nada. Una escuela, por muy formados y fantásticos los profesores y personal, por muy exitosa que sea, no tiene exclusividad de nada. Es una institución que se concibió en su día como posible, para apoyar a los padres en la educación de sus hijos, y para ofrecer educación a aquellos que no la tenían de otra manera. Pasar de la escuela concebida como un “puede que también”, a definirla “si no es en ella, en ningún sitio”, en cuanto a educación y desarrollo de la persona, es un salto argumental suicida.

Pero cuando una idea la tenemos tan aferrada a nuestras vísceras, como nuestra manera perfecta de cocinar una tortilla de patata, que nadie nos venga a cambiar la receta, porque menos yo, los demás no saben nada. ¡Vamos hombre, si hasta mi abuela sabe que a una tortilla que se precie no se le debe…!
Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

Up ↑

%d bloggers like this: